Toda empresa comienza utilizando las herramientas que necesita para resolver sus operaciones del día a día.
Hojas de cálculo, sistemas independientes, plataformas comerciales o programas estándar pueden funcionar perfectamente durante las primeras etapas del negocio.
Pero llega un momento en el que la empresa crece.
Aparecen nuevas áreas, más clientes, mayores volúmenes de información, nuevos canales de venta, procesos internos más complejos y la necesidad de integrar diferentes plataformas.
Es entonces cuando surge una pregunta importante:
¿Debemos seguir adaptando nuestros procesos a un software estándar o desarrollar una solución tecnológica adaptada a nuestra empresa?
La respuesta no depende únicamente del tamaño del negocio ni del presupuesto disponible.
Depende principalmente de cómo funciona la empresa hoy y hacia dónde quiere crecer mañana.










